Esta entrada se ha demorado un poco más de lo habitual. La escribo, de hecho, entre los viajes a varias fábricas de Polonia y Portugal y justo antes de ir a otra en Minas Gerais, Brasil. Y la escribo tambien justo despues de ver la portada completa (portada, contraportada y solapas) de mi libro "Creo, luego Creo"; un libro de management novelado acerca de como generar compromiso en los diferentes niveles de una fábrica y, con ello, mejorar su productividad.
El libro saldrá a la venta a primeros de Mayo y confio que pueda ser de utilidad a todos aquellos que, en estos tiempos de crisis, aún se atrevan (como yo me atrevo) a pensar que la única llave maestra para salir adelante somos nosotros, las personas.
Decir que la clave es el talento, las personas, el capital humano, no es nada nuevo. Es uno de los mantras más oidos de las últimas dos décadas en las empresas, es el estribillo de toda canción empresarial. Pero creérselo y ponerlo en práctica es otra cosa. Los ejemplos no abundan más allá del interés por retener a personas claves de la organización
Atribuyen a Mark Twain la frase "La vida está llena de respuestas maravillosas si sabes buscar las preguntas correctas". Me encantaría que el libro inspirara (a quien acuda a su lectura) en el camino hacia las preguntas clave del liderazgo de personas.
viernes, 27 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario